Ser padres a edad avanzada tiene beneficios, no podemos negarlo, la última encuesta de Eurostat ha constatado que: las mujeres españolas cada vez retrasan más la maternidad, con los problemas que puede implicar.

Pero también los hombres, entre las razones que esgrimen los padres  son, falta de conciliación familiar y laboral, seguidos de problemas económicos.

Ahora, un estudio cooperativo de varias universidades europeas, publicado en Child Development, habla de beneficios en el comportamiento futuro de los hijos de padres mayores: la maternidad y paternidad tardías favorecen que los niños sean menos agresivos y rompan menos las normas que los que tienen padres más jóvenes.

Los padres mayores son más pacientes y más organizados

Este estudio, realizado por investigadores de la Universidad Libre de Ámsterdam, la Universidad de Utrecht, el Centro Médico de la Universidad de Erasmus en Róterdam y el Centro Médico Universitario de Groningen (Países Bajos) a más de 32.000 niños, aporta nueva información sobre el futuro comportamiento de estos menores.

Los expertos han analizado la vinculación entre la maternidad y paternidad tardía y la conducta de los niños entre los 10 y los 12 años, a partir de cuestionarios contestados por sus profesores y progenitores con edades comprendidas entre 16 y 48 años (en el caso de las madres), y entre 17 y 68 (los padres).

Se les preguntaba, por ejemplo, acerca de posibles problemas de depresión o ansiedad en los niños, y también sobre su actitud con otros pequeños, como si tenían tendencia a ser agresivos.

Tras el análisis de los datos, los expertos no encontraron vinculaciones entre la edad de los padres y problemas internos de sus hijos (como ansiedad o depresión), pero sí concluyeron que “los padres mayores tienen una mayor probabilidad de que sus hijos se comporten mejor que aquellos que decidieron tenerlos más jóvenes”.

“Aquellos que tienen una madre o un padre mayor tienen menos tendencia a romper las normas y a agredir físicamente a otros”.

Los investigadores señalan como posibles explicaciones:

Son más pacientes, más organizados y ofrecen un entorno más seguro y saludable a sus hijos.

Los padres, a esta edad, son financieramente más estables.

Suelen tener un nivel educativo más alto.

Los progenitores más jóvenes suelen ser más impulsivos y reflejan esa inseguridad en sus hijos.

En España, la ley de reproducción asistida no impone ninguna restricción para que las mujeres puedan ser madres a la edad que lo deseen, aunque la mayoría de los ginecólogos rechazan someter a tratamientos de fertilidad a mujeres pasados los 50 años.

Y es que a medida que se cumplen años, aumentan los riesgos para el bebé: fallo cromosómico en el feto, aborto o parto prematuro. Pero también para la madre: mayor probabilidad de sufrir un accidente cardiovascular o un ataque al corazón.

Pero no solo influye la edad de la madre, también la del padre. Ser padres a edad avanzada aumenta el riesgo de anomalías congénitas y se relaciona con problemas en la salud mental del niño.

Por otro lado, cada vez más estudios vinculan la edad avanzada con ciertas ventajas para los hijos como que los hijos sean más longevos.

Y ahora, a estos beneficios se suman los de esta última investigación, que hablan de niños menos agresivos. Y tú, ¿qué opinas? ¿Crees que hay una edad biológica para tener hijos o gracias a la ciencia es lícito tenerlos cuando podamos?