“El arte es la manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros” Real Academia Española.

Introducir el arte en los jóvenes, es darles una de las mejores herramientas para que puedan expresar sus emociones, ya sea como artistas o como espectadores, aporta muchísimas cosas buenas a su formación.

El arte es una vía terapéutica para sanar trastornos psicológicos, tratar miedos, bloqueos personales, traumas del pasado entre muchos otros trastornos, o simplemente por la necesidad de explorarnos a través del desarrollo personal, de autoconocimiento y de expresión emocional.

Beneficios del arte en los jóvenes:

Forma de expresión: ¿quién en su vida no ha tratado de decir o expresar algo pero no encuentra la forma de hacerlo? pues bien, el arte en los jóvenes es una herramienta que les permite expresar sus emociones, ideologías, vidas, experiencias, recuerdos, entre otros. Ya sea como artistas creando arte en cualquiera de sus expresiones, o como espectadores, encontrando sensaciones que le vinculan al arte observado.

Vínculo emocional: en la adolescencia es común llegar a sentir que nadie nos entiende, sin embargo, a través del arte, los jóvenes pueden llegar a sentirse identificados con una obra de arte, creando una conexión al sentir que otra persona en algún momento pasó por lo mismo.

Estimulación de creatividad: el arte desarrolla el potencial creativo en los jóvenes, esta creatividad que puede manifestarse en cualquier momento de nuestra vida, y que necesaria para enfrentar las exigencias del desarrollo científico, económico y social.

Ampliar el conocimiento: el arte en los jóvenes les ayuda a comprender mejor el mundo, su historia y su evolución a través del tiempo, aprendiendo de otras culturas que los enriquecen.

Desarrollo de la personalidad: los jóvenes adquieren expresiones y comportamientos que adoptan tanto en lo emocional, como en lo cognitivo; ayudando en el desarrollo de su individualidad y de su autoestima, con una personalidad creativa e inventiva que favorece su expresión, percepción, y organización.

Vida sana: el arte puede ayudar a los jóvenes alejados de los malos vicios como lo es el alcohol y la drogadicción.

Sentir placer: Disfrutar del arte produce un gran placer lo que serena y tranquiliza a los jóvenes, ayudando a que los problemas, cambios y miedos que viven la mayoría en esa etapa sean más llevaderos.

Como artistas o como espectadores, continuemos motivando a los jóvenes a introducirse en el mundo del arte.